Mis relaciones han sido siempre un caos.

A mis 30 años la relacion con mis padres era horrible, hasta el punto de que a mi madre no la dejé siquiera que viniera el dia del nacimiento de su nieta a verla al hospital. Mi padre ni vino, ni preguntó.

La relación con mi padre y mi hermano era prácticamente inexistente.

La relación con mi familia política estaba en guerra.

Con mi pareja el sexo y la comunicacion habían desaparecido.

No tenia amigos en la ciudad.

Mis relaciones eran un desastre, allá donde mirase.

Recuerdo pasar horas llorando, me sentía muy sola y encima tenía  que cuidar a un bebé, todo se me caía encima.

Me mudé de pais con mi pareja y mi hija, huyendo un poco de esa angustia pero ésto no resolvió los problemas, las cosas con mi pareja iban a peor.

Empecé a introducirme en el mundo del desarrollo personal buscando mi autoestima, a leer y hacer cursos para poder ayudarme yo sola,pero no era suficiente.

Estuvimos con psicologos, sexologos, mentores… Cuando parecía que funcionaba tuvimos otra hija, pero las cosas pronto empezaron a ir mal, el problema de fondo no estaba solucionado y ya llevábamos así 5 años.

Al poco de cumplir la pequeña dos años reuní todo el valor que pude y en busca de la felicidad dejé a mi pareja cuando aun quedaba cariño, pero el rencor y la frustración eran mucho mayores.

Ante la nueva situación empecé a sentirme bien, muy asustada, pero bien. Había hecho algo que necesitaba, por mí y para mi bienestar y tenía  ilusión por empezar de nuevo con mis pequeñas. Tenia fuerzas y ganas para salir adelante.

Tras un año separados y gracias al trabajo que hicimos por separado, que fue vital, empezamos a vernos de nuevo, a conocernos de nuevo. Hoy seguimos juntos. Los dos hemos cambiado y hemos aprendido a comunicarnos evitando frustraciones y malos entendidos que antes hicieron disolver el amor que nos teníamos. Seguimos trabajando día a día.

Así fue como me di cuenta que las relaciones han sido turbulentas siempre en mi vida y me tomé esa debilidad como mi aprendizaje. Entonces descubrí cual era mi vocación, ayudar a personas con problemas en sus relaciones.

 A día de hoy en mis relaciones…

Las que fueron malas, cambiaron.

Las inexistentes, aparecieron.

He aprendido a gestionar mis relaciones y mi forma de interactuar, de comunicarme y expresar, para que ambas partes se sientan ganadoras en una relación sana.

La comunicación y la intención han sido las claves.

Ahora me siento en paz.

 

 

Déjanos tu comentario

Tu dirección de email no será publicada.
*Campos obligatorios

Puedes usar etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>