Sobre mi

 

Entusiasta y emprendedora, curiosa ante todo lo que le rodea y dispuesta siempre a aprender cosas nuevas es lo que le llevó a dejar un trabajo donde estaba bien posicionada en una empresa aeronáutica y dedicarse al desarrollo personal.

Aunque no fue todo por elección propia, su relación de pareja se tambaleaba y dispuesta a luchar por mejorarla dejó España para empezar de nuevo en Francia donde acabó cayendo en una depresión que le llevó a estudiar técnicas de desarrollo personal, porque aunque deprimida siempre ha sido cabezona y le gusta sacarse las castañas del fuego ella sola, así que buscó ayuda en guías, libros, cursos y todo lo que pensaba que podía ayudarle a ella a salir del pozo y de igual manera a su relación de pareja.

Así fue como después de 5 años de estudios, cursos, talleres, libros, mucha mucha práctica, y dos hijas a las que les quería enseñar que hay que trabajarse y enfrentarse a los problemas (si uno los quiere solucionar) se decidió a difundir lo que pensaba que podía ayudar a otras personas que pasan por problemas de relación, ya sean fuesen sentimentales o no.

Con una decena de técnicas en su recorrido Haydée se centra hoy en día en una combinación de las que le han sido mas útiles en su vida privada.

“Con sentido del humor y sinceridad con uno mismo y los demás la vida es un camino divertido el cual hay que aprender a ver día a día” dice Haydée.

Es ingeniera química con experiencia en el sector aeronáutico y del ferrocarril pero ella se define como consejera en relaciones, desde pequeña tuvo mala relación con su padre y su madre y la llegada de la adolescencia no ayudó a mejorarla. Sus padres se separaron cuando ella tenia 18 años después de inumerables broncas en las que tenía que enrollar la almohada alrededor de la cabeza para poder dormir. Tras el primer año de separación su hermano pequeño de 8 años se fue a vivir con su padre quedando apenas sin contacto con él, entre la distancia fisica y la diferencia de 8 años de edad la relación con su hermano tampoco florecía como ella habría deseado.

Se fue de casa a los 25, a vivir con su novio, quien la dejó después de 11 años de relación y una casa comprada, ahi sintió que lo había perdido todo, estaba sola consigo misma, sin nadie a quién recurrir, sola con su soledad, su mayor miedo. Se mudó a otra ciudad para intentar empezar de nuevo. Tras 5 meses conoció a su actual pareja, y a los dos años de relación nació su primera hija, ahí empezaron graves problemas de relación con él y su familia.

¿Que fue lo que te llevó a  desarrollarte como consejera en relaciones?

La relación con mi madre era cada vez peor, ni siquiera dejé que viniera el dia del nacimiento de su nieta a verla al hospital.

La relación con mi padre y mi hermano era prácticamente inexistente.

La relación  con mi familia política estaba en guerra.

Con mi pareja el sexo y la comunicacion habían desaparecido.

No tenia amigos en la ciudad.

Mis relaciones eran un desastre, allá donde mirase.

Recuerdo pasar horas llorando, me sentía muy sola y encima tenía  que cuidar a un bebé , todo se me caía encima.

Me mudé de pais con mi pareja y mi hija, huyendo un poco de esa angustia pero ésto no resolvió los problemas, las cosas con mi pareja iban a peor.

Empecé a introducirme en el mundo del desarrollo personal buscando mi autoestima, a leer y hacer cursos para poder ayudarme yo sola,pero no era suficiente.

Estuvimos con psicologos, sexologos, mentores… Cuando parecía que funcionaba tuvimos otra hija, pero las cosas pronto empezaron a ir mal, el problema de fondo no estaba solucionado y ya llevabamos asi 5 años

Al poco de cumplir la pequeña dos años reuní  todo el valor que pude y en busca de la felicidad dejé a mi pareja cuando aun quedaba cariño.

Empecé a sentirme bien,muy asustada pero bien, había hecho algo que necesitaba y tenía  ilusión por empezar de nuevo con mis pequeñas. Tenia fuerzas y ganas para salir adelante.

Tras un año separados y gracias al trabajo que hicimos por separado, que fue vital, empezamos a vernos de nuevo y hasta el día de hoy así seguimos. Los dos hemos cambiado y hemos aprendido a comunicarnos evitando frustraciones y malos entendidos que hacían disolver el amor que nos tenemos, pero no ha sido un camino fácil, nosotros seguimos trabajando día a día.

Así me di cuenta que las relaciones han sido turbulentas siempre en mi vida y me tomé esa debilidad como mi aprendizaje. Entonces descubrí cual era mi vocación, ayudar a personas con problemas en sus relaciones.

 A día de hoy en mis relaciones…

Las que fueron malas, cambiaron.

Las inexistentes, aparecieron.

He aprendido a gestionar mis relaciones y mi forma de interactuar, de comunicarme y expresar, para que ambas partes se sientan ganadoras en una relación sana.

La comunicación y la intención han sido las claves.

Ahora me siento en paz.